Un «Patagon Valley» ¿Es posible?


Tras el anuncio de las multinacionales tecnologicas Starlink, de Elon Musk (Tesla, SpaceX) y Amazon Web Services de Jeff Bezos, (los dos hombres más ricos del mundo) se comenzó a acuñar en medios locales el termino de «Patagon Valley».

Y es que en la misma zona de Cabo Negro, se instalarían dos empresas que aprovechando una cualidad dada por nuestra ubicación geográfica (el low orbit range) les permitiría comunicarse con sus satelites en órbita dada la cercania producida en esta parte del mundo.

¿Son estas 2 acciones motivo de ilusión? ¿Es posible que en un futuro podamos convertirnos en un polo de innovacion y desarrollo tecnologico?. En esta columna intentamos descubrir que ingredientes hacen falta para un Silicon Valley Chileno, en el sur austral.

Silicon Valley no se generó espontaneamente

Primero debemos entender Silicon Valley, y es que el Valle de San Francisco California no vio la luz solo como una especie de «barrio indutrial» o ciudad empresarial en la que simplemente se unen varios gigantes tecnologicos.

Silicon valley surge en los años 80, en donde florecimiento de empresas dedicadas a la computación y la electricidad tuvo lugar en esta área de San Francisco.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, Stanford ve como vuelven antiguos alumnos, igual que otras universidades del país. Para cubrir costes y dar trabajo a los recién graduados, la Universidad de Stanford se plantea crear su propio parque industrial, Stanford Industrial Park, aprovechando unos terrenos aledaños sin uso alguno. En Stanford Industrial Park abrirán empresas como Varian Associates, dedicada a crear componentes de radares militares y que desarrollaría el tubo microondas o la archiconocida Hewlett-Packard, fundada por los ex alumnos de Stanford William Hewlett y David Packard y dedicada inicialmente al diseño y creación de osciladores de audio

El nombre, se acuña por primera vez en los años 70, veinte años después.

Red de Fomento

Se imaginan a Facebook haciendo un Pitch en Corfo? o a Twitter. Diciendo que en su modelo de negocio no cuentan aún con con una estrategia de monetización?.

No lo decimos sólo por criticar a Corfo, pero es dificil predecir el futuro. Lo que si está claro que el futuro no se construye financiando sólo el pasado y lo que ha resultado seguro hasta el momento. No esperes resultados distintos haciendo siempre lo mismo.

Y es que la forma de dar saltos hacia el futuro es asumiendo riesgos, es apostando a nuevos mercados, nuevas economías y a la innovación. Y para que surja esta última, es relevante la participación de:

La Academia

Los padrinos de Silicon Valley fueron la Universidad de Stanford: Intrinsicamente ligada al desarrollo local, y empujando la creación de este gigante tecnológico que cambiaría la economía a nivel global.

Comenzó con Fred Terman, decano de la Universidad de Stanford, que se dio cuenta de que la inversión federal en investigación condujo a la victoria en la Segunda Guerra Mundial.

Terman hizo uso de esto para multiplicar el departamento de ingeniería de Stanford por tres y animó a los graduados, como (William Redington) Hewlett y (Dave) Packard, a crear nuevas empresas.

El resultado es un flujo continuo de ingenieros bien formados, empresarios, publicitarios, investigadores… una comunidad diversa que cuenta además con capital de riesgo y personas con experiencia en los negocios que saben cómo y por qué ocurren los fracasos.

Cultura de Innovación y Emprendimiento

Silicon Valley dejó de ser un lugar fisico, exhacervado por esta pandemia. Y es que el teletrabajo propició la disperción del talento que por obligación debia acotarse a un area geografica donde «todo estaba pasando».

Hoy hablamos en claves de SV, y se ha creado todo un lenguaje respecto a las enseñanzas que este lugar a dejado para el mundo. Innovación abierta, la capacidad colaborativa, el mundo académico, el sector privado, inversiones en investigación por parte del gobierno de Estados Unidos, a lo que se le suma una población de emprendedores en serie.

No basta con los edificios y la tecnología (es más hoy incluso son prescindibles) sino con crear la cultura y el entorno donde sean fértiles iniciativas que puedan escalar a nivel mundial, descubrir (o crear) nuevos mercados e impactar positivamente en el mundo.

Cabe notar que los fallos empresariales o técnicos se consideran experiencia y no una marca indeleble de incompetencia.

El valle no tuvo que cargar con viejas actitudes y tradiciones sino que fue libre para crear una cultura propia: atrevida, dispuesta a asumir riesgos, multicultural, de meritocracia y, por encima de todo, emprendedora.

Michael Malone