Socios


A veces necesitamos ayuda. Distribuir la carga (que puede volverse bastante pesada) que acarrea llevar a cabo un emprendimiento, puede volverse tentador e incluso necesario.

Es ahí donde comenzamos a pensar en asociarnos, y ese «asociarnos» debe tener nociones clara de que es lo que queremos conseguir, añadiendo un actor más a nuestro proyecto. Lo primero es, este baile, ¿Se puede bailar de a 2, de a 3, de a 4, o ni dios lo quiera de a 5?.

La elección de tu compañera(o) de batallas emprendedoras no es trivial, y en el capítulo de hoy queremos aconsejarte para que tengas cuenta un par de cositas.

Pregunta

Sí, pregunta… pregunta entre los emprendedores sus experiencias con los socios, y vas a darte cuenta que más de uno tiene alguna experiencia que compartirte.

Desde la elección, problemas en el trabajo dia a dia, hasta desfalcos, son temas evitables si dedicas tiempo a darle una vuelta a la elección de un socio. Ahora siendo prácticos, que debería preguntarme?:

  • ¿Necesito un socio?
  • ¿El modelo da para brindar utilidades a un socio?
  • ¿De quién es la idea? y ¿Que tanto valor tiene la idea en la concreción del negocio?
  • ¿Socio o empleados?

Tu mejor amigo, no es tu mejor socio… necesariamente

Cuando echamos mano al registro mental que tenemos de con quienes nos sentiriamos cómodos emprendiendo una sociedad, los primeros nombres que afloran son: tu mejor amigo(a), tu esposa(o), tus familiares.

Lo primero es, evitar pensar en los socios con cariño, desde la emocionalidad. Un socio debe aportar al proyecto o idea de negocio y no a tu comodidad, incluso a veces el mejor socio es el que te incomoda y te saca de tu zona de confort.

Con los familiares el riesgo es doble, y aunque hay casos de inteligencia emocional, en donde parejas y familiares han logrado separar aguas entre lo familiar y lo laboral, la norma dice que es una complejidad a veces innecesarias.

¿Necesito un socio o necesito empleados?

La diferencia entre un socio y un empleado es que el socio comparte no sólo beneficios, sino también riesgos. Un buen socio complementa las habilidades con las que no cuentas y son indispensables y críticas para el proyecto.

Un gran ejemplo de esto son Jobs y Wozniak, el ying y el yang, el ejemplo más trillado del emprendimiento: uno, un maestro del marketing, de vender y de gestionar, y Wozniak un experto en el area informatica y tecnologia.

Socios Inversionistas

Si bien hay socios que te ayudarán en lo operativo del negocio, con contactos, a postular a fondos concursables, o con know how, hay un tipo de socios que no necesariamente les interesa estar presente en lo operativo del negocio, sino en las planificaciones a largo plazo y participar directamente invirtiendo y recibiendo a cambio utilidades.

Asociarse es un buen negocio

La pandemia mundial, la situación actual invita a pensar en que quizás el asociarse puede llevarnos a subsistir de mejor manera en tiempos de crisis.

Pensar hoy en día en asumir arriendos en conjunto, construir cooperativas que nos permitan negociar de mejor manera con nuestros proveedores y conectar con otros emprendedores para buscar soluciones en conjunto se abren como oportunidades ciertas de desarrollo.

El futuro será colaborativo o no será, y eso aplica también a los negocios.